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Dijous, 9 de Septembre de 2010
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¿Quién es el que se beneficia del delito?
18/05/2007
De lo que nadie duda en relación con la publicación en internet de una grabación simulando la voz de Alfonso Rus es de que se ha perpetrado un delito.
Un delito contra la intimidad y el derecho a la propia imagen tipificado en el artículo 197 del Código Penal en relación con uno de calumnias. Y todo con el agravante de tratarse de un delito electoral, según reza el artículo 148 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral.
En definitiva, una felonía atroz e ignominiosa, abominable en sí misma que ha provocado el auténtico objetivo que pretendía: el escándalo y la convulsión social.
A partir de ese momento habrá quien esté convencido de que se trata de un montaje y, por consiguiente, que de la boca del alcalde nunca pudieron salir esas palabras o, por el contrario, habrá “quien crea que lo han pillado”.
Tanto en uno como en otro supuesto lo principal no cambia. Y lo principal es que se ha perpetrado un delito en clave electoral.
Pues bien, en todo delito hay siempre una víctima, un móvil y un beneficiario. En este caso tampoco podía ser de otra manera.
Las víctimas son dos y están claras. Por una parte las bandas de música y sus integrantes, desagradablemente involucrados en un lamentable afer que deteriora su imagen y, además, en plena campaña electoral, cuando toda la sensibilidad social está a flor de piel.
Por otra parte, el propio alcalde y candidato a la alcaldía, cuya honorabilidad tratan de cargarse, convirtiéndolo poco menos que en el “abominable monstruo de las nieves” precisamente en plena campaña electoral.
El móvil es evidente: lesionar la imagen de Alfonso Rus, personaje público de gran relevancia, con el ánimo de torpedear su línea de flotación y la del Partido Popular tanto a nivel local, de Xàtiva, como provincial y autonómico.
El beneficiario está también muy claro: Miquel Calabuig. El candidato socialista a la alcaldía de Xàtiva y su propio partido, el PSOE, juegan en todas las encuestas a caballo perdedor.
Ningún sondeo local, ni provincial, ni autonómico, en ningún medio de comunicación, por muy pro-izquierdas que sea, ofrece a Calabuig ni al PSOE la más mínima posibilidad de arrebatar la Alcaldía a Alfonso Rus. Es más, la totalidad de las encuestas indican que con Calabuig de candidato el PSOE pierde votos.
Desde el lunes hasta hoy ningún partido se ha pronunciado sobre el delito de las grabaciones falsas. Ni BLOC, ni EU, ni Esquerra Republicana han hecho manifestación alguna adoptando un discreto y pasivo papel de espectadores.
Sólo el PSOE y Calabuig se han apresurado a meter el dedo en la llaga cargando las tintas y sus lenguas contra Rus.
Es más, han mandado sms a móviles induciendo a la movilización, han intervenido en espacios radiofónicos, han colgado comentarios ultra-difamantes en sus páginas web amigas, han arengado a los músicos y a las bandas contra el alcalde.
Entonces ¿quién es el beneficiario del delito?. Inclusive, ¿quién puede llegar a ser el cooperador necesario?.
La llegada del candidato Calabuig a la cabeza del PSOE tras las primarias de diciembre ha convertido la política municipal de Xàtiva en algo parecido a las Guerra de los Balcanes.
¿Podría estar también detrás de esta última tropelía?, ¿puede llegar todavía más lejos?
***Publicado en Las Provincias - La Costera, La Canal y La Vall d'Albaida el viernes 18 de mayo de 2007.
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